Las 10 mejores películas del 2015

¿Has estado despistado y no has visto las grandes películas de este 2015? Ahorra tiempo y descubre con nosotros las mejores propuestas del año.

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‘The Hateful Eight’, ‘The Revenant’, ‘Creed’, ‘Spotlight’, ‘Civil War’, ‘Batman v Superman’… Vale, cuesta no estar contando los días para ver esas tan ansiadas producciones que esperamos para el próximo 2016, que viene cargado con grandes estrenos y propuestas que nos hacen soñar con 12 meses llenos de cine y emociones, pero antes se hace necesario recordar y echar un vistazo atrás a un 2015 que termina dejándonos con un buen surtido de cintas para quedarse estas Navidades sentados delante de la pantalla.

Como cada diciembre toca hacer un repaso a lo más destacado y como veréis a continuación hay un poco de todo, aunque predominando una fuerte y curiosa presencia de cine comercial, que ha aunado calidad y entretenimiento a partes iguales, aunque por supuesto el cine independiente y el de bajo presupuesto se ha ganado sus huecos en esta lista. Aclarar también que solo se han incluido films que se han estrenado en cines en España, por lo que puede haber algunas ausencias (y presencias) respecto a otros listados, según la zona.

Sin mucha dilación más, os dejo con las 10 mejores películas del 2015 según este servidor, y os invito a dejar en los comentarios cuales han sido vuestras favoritas:

10. ‘Marte’ (The Martian)

El regreso de Ridley Scott. O mejor dicho el regreso del mejor Ridley Scott. ‘The Martian’ es el ejemplo perfecto de lo que un buen libreto puede conseguir, un entretenimiento de primera categoría que devuelve a su lugar a un director que había tenido varios tropiezos por el camino. Como ya apuntamos en su crítica, la odisea en Marte protagonizada por un eficaz Matt Damon es una potentísima evasión, una luminosa y optimista aventura que apuesta por el humor y reduce el drama, dejando a un lado la tónica oscura de sus hermanas espaciales de años anteriores.

9. ‘Star Wars: El Despertar de la Fuerza’

Sin riesgos y con pies de plomo. Abrams no ha querido pillarse las manos como sí hizo George Lucas y 33 años más tarde, “el resucitador de franquicias” nos devuelve la magia de antaño, las aventuras, las naves espaciales y los héroes de ensueño. ‘El Despertar de la Fuerza’ no será perfecta, e incluso puede ser un remake camuflado del Episodio IV como apuntan algunos fans, pero es una deliciosa vuelta a los orígenes de una saga icónica tanto en el cine como en la cultura social, y el placer de volver a sentir el poder de la fuerza unido a la nueva tanda de personajes (Rey ya ha conquistado los corazones de media galaxia) es motivo de disfrute y celebración.

Probablemente, uno de los mayores alivios del año.

8. ‘El puente de los espías’

A Spielberg no hay nada que se le resista. Encabezado por un magnífico Tom Hanks y acompañado por un sublime Mark Rylance, el norteamericano pone su talento a un thriller ambientado de manera excepcional en la Guerra Fría, demostrando su capacidad para dominar cualquier género que se le ponga por delante. Un relato de cocción lenta con el aroma de los mejores clásicos, con los personajes y los diálogos como ejes principales y la narración ágil y trepidante que podía esperarse de su director de orquesta. Un leve bajón de ritmo en su mitad y una chispa que encendiera el conjunto es lo único que aleja de la brillantez a este notable viaje a la figura humana de James Donovan.

7. ‘Beasts of No Nation’

Es el debut en la industria del cine de Netflix y ya ha conseguido hacer saltar las alarmas en Hollywood. La primera película financiada por el servicio de streaming es un drama bélico de un nivel altísimo y Fukunaga, uno de los creadores de True Detective, se confirma como un excelente narrador tanto argumental como visual. Visceral, sádica y realista, ‘Beasts of No Nation’ es una de las grandes sorpresas de los últimos meses, una lírica y casi poética visión de los conflictos de la guerra, sus consecuencias y la implicación infantil en un contexto horrible, impulsada a un nivel superior por las imponentes interpretaciones de Idris Elba y el novato y pequeño Abraham Atta.

6. ‘It Follows’

Y si hablábamos de sorpresa con el film de Fukunaga, esta lo es aún más. El segundo largometraje de David Robert Mitchell es una de esas rarezas que se dan cada pocas veces a lo largo del tiempo. ‘It Follows’ toma como base el sexo para realizar una historia de horror absorbente, magnética, elegante y con una dirección extraordinaria en todos los sentidos, que saca jugo a su faceta visual de maneras que hacen recordar al mejor Carpenter. Una cinta independiente sobre un género no muy dado a mensajes tan profundos como el que aquí se plantea, que utiliza sus recursos más frecuentes tanto para asustar como para mandar una crítica y una visión de las relaciones sexuales de una sociedad entregada al placer físico. Una innovadora (hasta cierto punto) y fascinante propuesta.

5. ‘Whiplash’

Hay dos poderosas razones por las que ‘Whiplash’ se ha colado en el puesto 5 de nuestra lista, y ambas tienen nombre y apellido: Miles Teller y J.K. Simmons. Porque sin desmerecer la labor de Damien Chazelle que hace un ejercicio tremendo para explotar las virtudes de su material y disminuir sus defectos, la ópera prima de su director es potenciada a unos niveles inauditos por las portentosas actuaciones de sus dos protagonistas principales. Un poderoso relato sobre los tortuosos caminos hacia el éxito envuelta en una orquesta musical que se apoya en la relación alumno-profesor, un vinculo violento, duro y áspero. Su clímax, gracias a la estupenda labor en la mesa de montaje, es de lo mejor que el cine nos ha regalado en este siglo.

4. ‘Nightcrawler’

La línea roja entre la información y la ética periodística puede ser muy fina, pero la moral de la sociedad tampoco suele hacer muchas distinciones. El debut de Dan Gilroy es una crítica descarnada contra los medios de comunicación, un retrato demencial de la sed de violencia del espectador que alimentan las audiencias en una noche de los Ángeles (que evoca a la atrapante atmósfera de Michael Mann), donde un fascinante, brillante y enloquecido Jake Gyllenhaal se apodera de la cámara y de las calles más turbulentas de la ciudad. Una excelente crónica entre la parodia y el análisis que confirma a su protagonista como uno de los mejores actores de su generación para una audaz, inquietante y sucia película.

3. ‘Birdman (o la inesperada virtud de la ignorancia)’

No podía faltar la gran triunfadora de la última gala de los Oscar. Iñárritu no solo sorprende con un inmenso plano secuencia magistralmente dirigido, sino que también se encuentra a la altura con un guion esplendido, de personajes perfectamente definidos y un vistazo al descenso de la fama y la búsqueda de la misma. Desde la historia hasta las interpretaciones (la vuelta de un fantástico Michael Keaton arropado por los no menos notables Edward Norton y Emma Stone), van dando forma a una cinta de una solidez inconmensurable a todos los niveles. Tan buena que hasta la Academia tuvo que rendirse a una crítica feroz contra las propias críticas de la prensa, tocando uno por uno los temas actuales de la industria, desde los superhéroes hasta la prensa rosa.

2. ‘Inside Out’

Otro triunfo para Pixar. Parecía tremendamente difícil superarse tras ganarse las elogios entusiastas de obras como ‘Toy Story 3’ o ‘Wall-E’, pero si algo han demostrado las mentes maestras detrás de Pixar es que no hay nada que no pueda superarse con imaginación. Y eso es precisamente ‘Inside Out’, un derroche de imaginación a cada minuto, un libreto brillante lleno de ingenio y la magia característica que impregna la compañía a sus productos. Alegría, Tristeza, Ira, Miedo y Asco ya forman parte del recuerdo colectivo, cinco emociones para llevar a los más pequeños a la total diversión y a los adultos para el completo disfrute de todos y cada uno de los matices que esconde en su interior.

Un relato de ternura y belleza que inspecciona la psicología humana desde un prisma sencillo y encantador, que desde su estreno ya tiene ganada la estatuilla dorada.

1. ‘Mad Max: Fury Road’

Un ‘knock-out’ en toda regla de George Miller. A los que desprecian el género, a los que defienden el entretenimiento como única base para los blockbuster, a aquellos que piensan que se necesitan guiones repletos de diálogos intelectuales para crear obras maestras.  Lo que se presuponía como el regreso de una saga icónica de los 80 es, en realidad, un golpe sobre la mesa y una de las mejores cintas de acción (por no decir la mejor) del siglo XXI. Un señor de 70 años imparte una clase magistral de como rodar escenas de alto riesgo, de locas, violentas y sucias escaramuzas que dejan a las entregas de ‘Fast & Furious’ en un simple juego.

Miller ha hecho lo que hacia mucho tiempo no se veía: aunar en un solo producto calidad de primerísimo nivel y entretenimiento en un blockbuster destinado a verse, para poder disfrutar plenamente de esta maravilla, en las pantallas más grandes. Unos pocos trazos para definir a la perfección lo estrictamente necesario a sus protagonistas y una sola persecución, es lo único de lo que ha tenido que echar mano el australiano para mantenernos enganchado durante 2 horas de furia desatada, explosiones, jaurías de vehículos y una imaginería a prueba de bombas. ‘Mad Max: Fury Road’ es un impresionante espectáculo visual, una experiencia arrolladora que nadie debería perderse y, a lo que respecta a este servidor, la mejor película del año.

No se la pierda.

Crítica ‘Código Fuente’: Intensa, rápida y tramposa

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Tras recibir los elogios y las alabanzas tanto de la crítica como del público en 2009 con su ópera prima ‘Moon’, Duncan Jones se embarcó en otro proyecto adentrándose una vez más en la ciencia ficción. Así en 2011 llegaba a nuestras pantallas ‘Código Fuente’, un film de viajes en el tiempo francamente decente, pero que podría haber sido más si el final hubiera ido a tono con el resto del metraje, ya que a pesar de dejar buen sabor de boca, el nuevo trabajo del director británico nos deja con sensaciones contradictorias.

‘Source Code’ nos narra la misión del capitán Colter Stevens (Jake Gyllenhaal), quien está participando en un experimento secreto del gobierno, que consiste en volver atrás en el tiempo para descubrir al responsable de un atentado terrorista en un tren. De esta forma, tendrá que repetir una y otra vez dicho momento, teniendo solo 8 minutos para averiguar la identidad del asesino y salvar a millones de personas de un segundo atentado.

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Los viajes en el tiempo siempre han sido un tema muy recurrente en el cine de la ciencia ficción, dejándonos algunos productos sobresalientes y otros no tanto, pero que por lo general siempre cumplen y mantienen un aceptable nivel de calidad. ‘Código Fuente’ se encuentra entre esos films más que decentes y recomendables, que te hacen pasar un buen rato y hay buenos valores de producción. Es por ello que resulta toda una pena que la película no aspire más, que su final se haya colado como quien se cuela en una fiesta en la que no tiene absolutamente nada que ver y que cambie de registro sin pedir perdón ni permiso. Duncan Jones trabaja, cuida y mima su trabajo, que sin ser algo totalmente original cumple con creces su cometido, pero llegada a la ultima media hora intenta trascender en el género y se queda, irremediablemente, corto y escasamente desarrollado.

Porque lo cierto es que estamos ante un thriller realmente disfrutable. Es directa, tiene ritmo y a pesar de beber descaradamente de ‘El día de la marmota’, juega bien con los elementos que tiene sobre el tablero, creando unas situaciones que son lo suficientemente diferentes para que siempre tenga nuestro interés y no aburra, algo que su duración de apenas hora y media contribuye a ello; además de unos personajes que interesan y una trama bastante atractiva. ‘Código Fuente’ estaba siendo todo lo buena que puede ser dentro de su limitado juego, pero es precisamente cuando intenta salirse de sus propias normas donde falla. Y falla porque el guion, que está realmente bien conseguido hasta el inevitable desenlace, nunca deja pistas de lo que pueda pasar, ninguna señal de hacia donde pueda dirigirse al film y mete de forma equivocada maniqueísmos que chocan totalmente con el tono de la película, y que son estas actitudes que lo conducen hacia un final que no se sostiene. Y no lo hace porque no se toma el tiempo suficiente para desarrollarlo ni explicarlo. El director sabe a donde quiere llegar, pero al contrario de lo que es la introducción y el nudo, no sabe como llegar a él y las prisas y la autoimposición de ser algo más de lo que realmente es, la terminan condenando. Se agradece que la cinta intente sorprender, pero una cosa es jugar con el público y ofrecerle un buen giro de tuerca, y otra es meter con calzador algo que no viene a cuento con algo totalmente sacado de la chistera.

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Pero como ya he dicho antes, una vez acabado el visionado deja sensaciones encontradas. ¿Por qué? Porque a pesar de todo lo expuesto y saber que los últimos minutos no tienen cabida en el film, el talento de Jones se hace palpable y consigue engañarnos lo suficiente para que nos creamos, aunque sea de forma inconsciente, su tramo final. Viene a ratificar el talento de un director que ya le vimos buenas cosas en Moon, y que aquí lo certifica consiguiendo salvar a la película de su fallido final, manteniendo y rescatando todo el buen hacer que había conseguido anteriormente. Porque a pesar de las críticas a su resolución, el film tiene bastantes virtudes. Entre ellas su logrado ritmo, su capacidad de mantener enganchado al espectador y su fuerte personalidad que le imprime el británico, gracias a un guion con algunos giros bien llevados, una narrativa fluida y unas situaciones bien construidas. A todo ello se le suma unos personajes definidos (al menos todo lo definido que pueden estar en circunstancias así) que están apoyados en unas actuaciones más que notables, destacando a Jake Gyllenhaal y Michelle Monaghan, que muestran una química palpable y bien conseguida. Junto a ellos se encuentra Vera Farmiga y Jeffrey Wright, que cumplen sobradamente así como el resto de personajes que tienen papeles mucho más pequeños, pero resueltos con solvencia.

Además el relato se permite hacer pequeñas reflexiones sobre la vida, la ética moral y las fuertes relaciones con nuestros vínculos más estrechos, que nunca se siente forzado ni molesto y está integrado con naturalidad. La dirección es realmente buena y la fotografía es resultona y convincente, mientras que la score aporta dinamismo y fuerza a la historia en un buen trabajo por parte de Chris Bacon. A pesar de tener un pequeño presupuesto y sin contar con grandes recursos, la cinta consigue aprovechar sus elementos e impone la narración a los efectos especiales, explotando su potencial acertadamente.

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¿Qué nos queda entonces? Un film decente, recomendable y muy entretenido que a pesar de su desenlace, Duncan Jones se las arregla para camuflarlo y dejarnos una historia de viajes en el tiempo (y algo más) que resulta un buen pasatiempo. ‘Código Fuente’ se queda un poco corto, pero sus virtudes son suficientes para convocar al espectador ante la pantalla y disfrutar de una historia que atrapa y engancha. Podría haber llegado más lejos pero el resultado termina convenciendo, y teniendo en cuenta el panorama actual es más de lo que podíamos esperar.