Las 10 mejores películas del 2015

¿Has estado despistado y no has visto las grandes películas de este 2015? Ahorra tiempo y descubre con nosotros las mejores propuestas del año.

FotorCreated

‘The Hateful Eight’, ‘The Revenant’, ‘Creed’, ‘Spotlight’, ‘Civil War’, ‘Batman v Superman’… Vale, cuesta no estar contando los días para ver esas tan ansiadas producciones que esperamos para el próximo 2016, que viene cargado con grandes estrenos y propuestas que nos hacen soñar con 12 meses llenos de cine y emociones, pero antes se hace necesario recordar y echar un vistazo atrás a un 2015 que termina dejándonos con un buen surtido de cintas para quedarse estas Navidades sentados delante de la pantalla.

Como cada diciembre toca hacer un repaso a lo más destacado y como veréis a continuación hay un poco de todo, aunque predominando una fuerte y curiosa presencia de cine comercial, que ha aunado calidad y entretenimiento a partes iguales, aunque por supuesto el cine independiente y el de bajo presupuesto se ha ganado sus huecos en esta lista. Aclarar también que solo se han incluido films que se han estrenado en cines en España, por lo que puede haber algunas ausencias (y presencias) respecto a otros listados, según la zona.

Sin mucha dilación más, os dejo con las 10 mejores películas del 2015 según este servidor, y os invito a dejar en los comentarios cuales han sido vuestras favoritas:

10. ‘Marte’ (The Martian)

El regreso de Ridley Scott. O mejor dicho el regreso del mejor Ridley Scott. ‘The Martian’ es el ejemplo perfecto de lo que un buen libreto puede conseguir, un entretenimiento de primera categoría que devuelve a su lugar a un director que había tenido varios tropiezos por el camino. Como ya apuntamos en su crítica, la odisea en Marte protagonizada por un eficaz Matt Damon es una potentísima evasión, una luminosa y optimista aventura que apuesta por el humor y reduce el drama, dejando a un lado la tónica oscura de sus hermanas espaciales de años anteriores.

9. ‘Star Wars: El Despertar de la Fuerza’

Sin riesgos y con pies de plomo. Abrams no ha querido pillarse las manos como sí hizo George Lucas y 33 años más tarde, “el resucitador de franquicias” nos devuelve la magia de antaño, las aventuras, las naves espaciales y los héroes de ensueño. ‘El Despertar de la Fuerza’ no será perfecta, e incluso puede ser un remake camuflado del Episodio IV como apuntan algunos fans, pero es una deliciosa vuelta a los orígenes de una saga icónica tanto en el cine como en la cultura social, y el placer de volver a sentir el poder de la fuerza unido a la nueva tanda de personajes (Rey ya ha conquistado los corazones de media galaxia) es motivo de disfrute y celebración.

Probablemente, uno de los mayores alivios del año.

8. ‘El puente de los espías’

A Spielberg no hay nada que se le resista. Encabezado por un magnífico Tom Hanks y acompañado por un sublime Mark Rylance, el norteamericano pone su talento a un thriller ambientado de manera excepcional en la Guerra Fría, demostrando su capacidad para dominar cualquier género que se le ponga por delante. Un relato de cocción lenta con el aroma de los mejores clásicos, con los personajes y los diálogos como ejes principales y la narración ágil y trepidante que podía esperarse de su director de orquesta. Un leve bajón de ritmo en su mitad y una chispa que encendiera el conjunto es lo único que aleja de la brillantez a este notable viaje a la figura humana de James Donovan.

7. ‘Beasts of No Nation’

Es el debut en la industria del cine de Netflix y ya ha conseguido hacer saltar las alarmas en Hollywood. La primera película financiada por el servicio de streaming es un drama bélico de un nivel altísimo y Fukunaga, uno de los creadores de True Detective, se confirma como un excelente narrador tanto argumental como visual. Visceral, sádica y realista, ‘Beasts of No Nation’ es una de las grandes sorpresas de los últimos meses, una lírica y casi poética visión de los conflictos de la guerra, sus consecuencias y la implicación infantil en un contexto horrible, impulsada a un nivel superior por las imponentes interpretaciones de Idris Elba y el novato y pequeño Abraham Atta.

6. ‘It Follows’

Y si hablábamos de sorpresa con el film de Fukunaga, esta lo es aún más. El segundo largometraje de David Robert Mitchell es una de esas rarezas que se dan cada pocas veces a lo largo del tiempo. ‘It Follows’ toma como base el sexo para realizar una historia de horror absorbente, magnética, elegante y con una dirección extraordinaria en todos los sentidos, que saca jugo a su faceta visual de maneras que hacen recordar al mejor Carpenter. Una cinta independiente sobre un género no muy dado a mensajes tan profundos como el que aquí se plantea, que utiliza sus recursos más frecuentes tanto para asustar como para mandar una crítica y una visión de las relaciones sexuales de una sociedad entregada al placer físico. Una innovadora (hasta cierto punto) y fascinante propuesta.

5. ‘Whiplash’

Hay dos poderosas razones por las que ‘Whiplash’ se ha colado en el puesto 5 de nuestra lista, y ambas tienen nombre y apellido: Miles Teller y J.K. Simmons. Porque sin desmerecer la labor de Damien Chazelle que hace un ejercicio tremendo para explotar las virtudes de su material y disminuir sus defectos, la ópera prima de su director es potenciada a unos niveles inauditos por las portentosas actuaciones de sus dos protagonistas principales. Un poderoso relato sobre los tortuosos caminos hacia el éxito envuelta en una orquesta musical que se apoya en la relación alumno-profesor, un vinculo violento, duro y áspero. Su clímax, gracias a la estupenda labor en la mesa de montaje, es de lo mejor que el cine nos ha regalado en este siglo.

4. ‘Nightcrawler’

La línea roja entre la información y la ética periodística puede ser muy fina, pero la moral de la sociedad tampoco suele hacer muchas distinciones. El debut de Dan Gilroy es una crítica descarnada contra los medios de comunicación, un retrato demencial de la sed de violencia del espectador que alimentan las audiencias en una noche de los Ángeles (que evoca a la atrapante atmósfera de Michael Mann), donde un fascinante, brillante y enloquecido Jake Gyllenhaal se apodera de la cámara y de las calles más turbulentas de la ciudad. Una excelente crónica entre la parodia y el análisis que confirma a su protagonista como uno de los mejores actores de su generación para una audaz, inquietante y sucia película.

3. ‘Birdman (o la inesperada virtud de la ignorancia)’

No podía faltar la gran triunfadora de la última gala de los Oscar. Iñárritu no solo sorprende con un inmenso plano secuencia magistralmente dirigido, sino que también se encuentra a la altura con un guion esplendido, de personajes perfectamente definidos y un vistazo al descenso de la fama y la búsqueda de la misma. Desde la historia hasta las interpretaciones (la vuelta de un fantástico Michael Keaton arropado por los no menos notables Edward Norton y Emma Stone), van dando forma a una cinta de una solidez inconmensurable a todos los niveles. Tan buena que hasta la Academia tuvo que rendirse a una crítica feroz contra las propias críticas de la prensa, tocando uno por uno los temas actuales de la industria, desde los superhéroes hasta la prensa rosa.

2. ‘Inside Out’

Otro triunfo para Pixar. Parecía tremendamente difícil superarse tras ganarse las elogios entusiastas de obras como ‘Toy Story 3’ o ‘Wall-E’, pero si algo han demostrado las mentes maestras detrás de Pixar es que no hay nada que no pueda superarse con imaginación. Y eso es precisamente ‘Inside Out’, un derroche de imaginación a cada minuto, un libreto brillante lleno de ingenio y la magia característica que impregna la compañía a sus productos. Alegría, Tristeza, Ira, Miedo y Asco ya forman parte del recuerdo colectivo, cinco emociones para llevar a los más pequeños a la total diversión y a los adultos para el completo disfrute de todos y cada uno de los matices que esconde en su interior.

Un relato de ternura y belleza que inspecciona la psicología humana desde un prisma sencillo y encantador, que desde su estreno ya tiene ganada la estatuilla dorada.

1. ‘Mad Max: Fury Road’

Un ‘knock-out’ en toda regla de George Miller. A los que desprecian el género, a los que defienden el entretenimiento como única base para los blockbuster, a aquellos que piensan que se necesitan guiones repletos de diálogos intelectuales para crear obras maestras.  Lo que se presuponía como el regreso de una saga icónica de los 80 es, en realidad, un golpe sobre la mesa y una de las mejores cintas de acción (por no decir la mejor) del siglo XXI. Un señor de 70 años imparte una clase magistral de como rodar escenas de alto riesgo, de locas, violentas y sucias escaramuzas que dejan a las entregas de ‘Fast & Furious’ en un simple juego.

Miller ha hecho lo que hacia mucho tiempo no se veía: aunar en un solo producto calidad de primerísimo nivel y entretenimiento en un blockbuster destinado a verse, para poder disfrutar plenamente de esta maravilla, en las pantallas más grandes. Unos pocos trazos para definir a la perfección lo estrictamente necesario a sus protagonistas y una sola persecución, es lo único de lo que ha tenido que echar mano el australiano para mantenernos enganchado durante 2 horas de furia desatada, explosiones, jaurías de vehículos y una imaginería a prueba de bombas. ‘Mad Max: Fury Road’ es un impresionante espectáculo visual, una experiencia arrolladora que nadie debería perderse y, a lo que respecta a este servidor, la mejor película del año.

No se la pierda.

Crítica ‘The Amazing Spider-Man 2’: Regresando a las viñetas

the-amazing-spider-man-2

Obviando en su mayor parte el tono, la textura y el universo donde se ubicaba aquel reinicio de 2012, Marc Webb realizaba un ejercicio de renovación profunda en la secuela del hombre arácnido que nos llegaba el año pasado. Manteniendo las bases de aquella, siendo principalmente la pareja protagonista y siguiendo con el curso narrativo de los acontecimientos, ‘The Amazing Spider-Man 2: el poder de Electro’ nos presenta un nuevo contexto, transformándose acorde a las necesidades pedidas por un público saturado de superhéroes, donde la evolución respecto a anteriores épocas ha dado un salto cualitativo. Y es que si bien su antecesora se hallaba en el medio de la implosión generada por Marvel y sus Vengadores, esta nueva entrega se encuentra en el total asentamiento de un subgénero entregado al mundo de los crossovers, donde las conexiones son el pan de cada día y sin ellas, parece carecer de todo sentido. Sin embargo, Webb se centra en su terreno, otro tipo de conexión que tan buenos frutos le ha dado en su corta filmografía y retorna para ser el centro de la ya cancelada saga.

Por ello, y siempre con Peter Parker en el ojo del huracán, dicha secuela cambia la fachada y se distancia de manera notoria de esa predilección moderna de convertir cada contexto en un mundo sombrío para definitivamente acercarse a la fuente original, la del universo de viñetas, diálogos y villanos caricaturescos. No hay trascendencia ni grandeza premeditada, simplemente un flirteo con la diversión de las páginas marcadas con rojo, donde la tragedia y el humor se trasladan a un nuevo formato de maneras hasta ahora inexploradas. Regresa el Spider-Man más irónico, el Parker con más problemas que nunca y por encima de todo, la relación y la fantástica química representada en la pareja Garfield-Stone quienes se confirman como uno de los mejores noviazgos del cine de superhéroes, reforzando sus lazos e inquietudes. Y a pesar de su inconexo montaje, el solapamiento de sus abundantes tramas y la excentricidad de algunos aspectos que pueden echar para atrás a una parte del público, esta enérgica aventura sobresale en su fuerza y su furia, impresas en un estilo visual colorido con reminiscencias del Universo Ultimate y que juega un papel primordial para adentrarnos en su historia.

Entonces, en medio del caos sentimental y la revolución de las hormonas adolescentes, florecen nuevos enemigos, cada uno en su escala: el anecdótico Rinho apoyado en un Paul Giamatti pasado de vueltas, el histriónico Electro de Jamie Foxx como mera distracción para las (esta vez sí) espectaculares secuencias de acción, y el verdadero villano: un Duende que al igual que en los cómics ejerce de maestro de ceremonias, en el cual la locura desprendida por Dane DeHaan arroja unos valiosos daños colaterales a la cinta, aportando la entidad dramática necesaria para elevarse entre otras producciones de su mismo juego. Y si el balanceo coge altura no es tanto por sus logros cinematográficos, que los tiene, si no por realizar lo que cualquier adaptación de cómic debería aspirar ante todo: captar la esencia del personaje, de sus historias y adaptarlas al celuloide con el máximo respeto posible. ¿Las consecuencias? Plasmar lo mejor y lo peor y por tanto, encontrar motivos tanto para amarla como odiarla, pero ‘The Amazing Spider-Man 2’ se sobrepone a sus defectos, ofreciéndonos una potente y espectacular aventura que por su valentía en tiempos de deconstrucción de mitos, merece ser valorada.

Crítica ‘The Amazing Spider-Man’: El rostro tras la máscara

amazing-spider-man-banner

Afirmaba Stan Lee que la idea impulsora detrás del héroe arácnido era la de crear un personaje joven tras el éxito cosechado con los Cuatro Fantásticos o Hulk, entre otros. Un adolescente retraído con problemas normales, las preocupaciones propias de la edad y el descubrimiento de sí mismo, mientras lidiaba con sus poderes y la vida típica de cualquier enmascarado. El concepto como era de esperar funcionó, pues sus lectores mayoritarios encajaban en ese perfil y por tanto la identificación con aquel chico llamado Peter Parker fue mayor que la de otros superhéroes. Así, y desde este punto de partida, el reinicio propiciado por Sony tras los malentendidos y los conflictos que tuvo con Sam Raimi, nace de dicha semilla y es usada en su sentido más literal en ‘The Amazing Spider-Man’, el film dirigido por Marc Webb, quien en reiteradas ocasiones declaró su interés por la persona y no tanto por el álter ego, una premisa que derivada de las influencias marcadas por Nolan se integraba bien en la tendencia actual.

Sin embargo, más allá de conformarse con andar los pasos del Caballero Oscuro (y obviamente alejándose del realizado por Maguire y compañía), Webb extrae y adapta para sí la textura realista de la obra, envolviendo sus elementos en un aire juvenil y actualizando las claves que tanto gustaron en su momento a una época mas moderna, donde el skate ha dejado de ser la moda y la actitud se transforma acorde a las circunstancias. Es por ello, y siempre alrededor de su protagonista, que el guion firmado a tres bandas centra sus esfuerzos en situarnos en contexto y en contar el origen no de Spider-Man, que al fin al cabo es el resultado de múltiples variables, sino de Peter Parker, quien encarnado por un enérgico y vulnerable Andrew Garfield es el alma y el trampolín de una cinta que gira en torno a su persona. Más rico en detalles y con una mayor profundidad, el actor echa sobre sus hombros la narración y aporta una entidad mas creíble que el de su antecesor, desarrollando desde una perspectiva terrenal los motivos por los cuales se produce el surgimiento de Spider-Man. Pero es en su relación con la encantadora Gwen Stacy donde la historia brilla con intensidad, pues la química desprendida por Emma Stone y el actor es el principal pilar donde se sustenta el material, convirtiéndose en la fuerza necesaria para que el metraje avance a través de una correcta, aunque típica historia.

Así pues, el director de ‘500 días juntos’ vuelve a demostrar su capacidad para construir relaciones fuertes, hilando los sentimientos de la atractiva pareja protagonista en los mejores momentos del conjunto, donde se siente más cómodo que en unas aceptables escenas de acción. Ayuda enormemente la composición de melodías creadas por James Horner, quien realza el potencial de los personajes y aumenta el tono humano de la obra, porque si bien nos encontramos con los elementos característicos de cualquier producción superheroica, ‘The Amazing Spider-Man’ se desmarca de todas ellas, descubriéndonos bajo el disfraz de blockbuster un corazón que late al ritmo del cine independiente juvenil, apostando por su vertiente emocional y dejando en un segundo plano la pirotecnia y los efectos especiales. Lástima de un villano intrascendente y ciertos (pequeños) momentos de bajada que hacen restar puntos a una producción honesta, ligeramente refrescante y finalmente, notable. Mención aparte merece el que es, hasta la fecha, el mejor y más desternillante cameo de Stan Lee.

 

Top 5 | Grandes momentos del cine de superhéroes

Han salido decenas de películas, arrasan en taquilla allí por donde pasan, y como en todo género, hay mejores y peores productos. Pero si por algo suelen destacar las aventuras de estos grandes (y pequeños) superhéroes son precisamente por esas escenas que se quedan clavadas y grabadas a fuego en nuestra memoria, esas secuencias que nos hacen soñar con lo más alto y nos ponen con la piel de gallina.

Por ello, hemos elaborado este pequeño top sobre aquellos gloriosos minutos que más nos han impactado y que definitivamente nos han dejado un gran sabor de boca. A continuación, os dejamos con los 5 mejores momentos que a nuestro juicio nos ha ofrecido el cine de superhéroes y avisado quedáis de que hay algún que otro gran spoiler, así que si ves el titulo de algún film que aún no has visto, no sigas leyendo; asimismo, aclarar que hay algunas ausencias notorias que nos hemos dejado en el tintero, con el afán de no repetir películas y ofrecer variedad en las elecciones. Os invitamos a que compartáis con nosotros vuestra propia lista de grandes momentos.

Sin más dilación, empezamos:

5. ‘Capitán América: el Soldado de Invierno’: Nick Fury Road

No ha sido precisamente fácil el camino de Steve Rogers por el cine y es que la popularidad de la que goza actualmente el hombre de las barras y estrellas ha tardado un poco más de lo esperado, aunque definitivamente ha merecido la pena. Los hermanos Russo sorprendieron a propios y extraños con un ‘Soldado de Invierno’ que se alejaba de los tópicos de Marvel y nos entregaron una cinta que colocaba al Capitán América en el sitio que le corresponde, transformando su secuela en toda una película digna del cine de espías y el thriller de los años 90.

Para muestra, la fantástica escena en la que un ¿vulnerable? Nick Furia es perseguido por ciertos agentes de carácter sospechoso. Una carrera de vehículos dirigida con pulso y con un buen regusto por un tipo de cine del que hace mucho que no veíamos y que se cuela entre lo mejor del universo marvelita por su excelente realización y su valentía al desmarcarse de otros productos.

4. ‘X-Men: Primera Generación’: Introduzca una moneda, por favor

Tras los relativos fracasos a nivel de crítica de ‘La decisión final’ y la película de orígenes de Lobezno, resultaba fácil pensar que el declive de la saga mutante estaba llegando a un punto de inevitable bajada, pero por suerte Matthew Vaughn paró esa caída en seco. ‘Primera Generación’ no solo revitalizaba la franquicia de manera fantástica, sino que también se permitía regalarnos unas cuantas escenas de gran valor y lo cierto es que ha sido difícil quedarse con solo una, dado que perfectamente podría haber estado esa revuelta “reunión” entre Shaw y el pequeño Erik en Alemania.

Finalmente, nuestra balanza se ha decantado por la ultima confrontación visual entre el personaje de Kevin Bacon y el de Fassbender, dos actores que sacan lo mejor de sí en una secuencia, que por singular, original y sobre todo por una sorprendente y brutal resolución no muy frecuentes en este tipo de films, merece ser destacada. El dolor de Shaw (y de Charles) sobrepasa toda pantalla por la que pasa.

3. ‘El Caballero Oscuro: La Leyenda Renace’: el regreso de Batman

Tras realizar la que es considerada por muchos la mejor película del género hasta la fecha, Nolan regresó para terminar con la trilogía que había devuelto la dignidad perdida al Caballero Oscuro después de la decepcionante y desastrosa ‘Batman y Robin’, de Joel Schumacher. La recepción de ‘La Leyenda Renace’ fue por lo general positiva, aunque lejos de lo que había supuesto su predecesora, pero aun así, concluía de manera satisfactoria las andanzas del Batman de Christian Bale. Y es que si bien a nivel de guion no fue tan redonda como ‘The Dark Knight’, lo que no se le puede reprochar a la tercera entrega es de habernos brindado algunas de las escenas más espectaculares e impresionantes del héroe de DC.

Entre ellas, y a sabiendas de que hay unas cuantas que podrian haber ocupado este lugar, nos quedamos con la escena en la que un desgastado enmascarado vuelve por todo lo alto tras 8 años sin conocimiento de su paradero. Una fantástica persecución detrás de Bane y sus secuaces, observada por toda la ciudad de Gotham, que realmente conseguía ponernos los pelos de punta, en unos de los mejores minutos de la trilogía.

2. ‘The Amazing Spider-Man 2’: Las promesas incumplidas

Ha sido criticada por muchos, amada por unos pocos y su cancelación no ha hecho más que echar leña al fuego, pero hay cosas que difícilmente se puede poner en tela de juicio. La saga (o dúo) de The Amazing Spider-Man ha pasado sin pena y sin gloria entre los fans, algo que un servidor no termina de entender, y aun así nos ha entregado momentos que son pura delicia. Lo cierto es que ha sido difícil dejarla en el puesto número 2, porque el clímax de la secuela del arácnido es digna de llevarse todos los elogios (que no ha recibido) y sobre todo, merecedora de ser una de las escenas más impactantes y cinematográficamente mejor filmadas en todo el género. Porque el momento cumbre que cambió al superhéroe de mallas rojas y azules, y que también provocó un cambio drástico en los cómics, fue trasladada de manera formidable a la gran pantalla.

Marc Webb, haciendo gala de un pulso magistral, rueda impecablemente la muerte de nuestra querida Gwen Stacy. Manejando los tiempos con excelencia y combinando e intercalando una serie de imágenes tremendamente poderosas, la caída del primer gran amor de Peter Parker y el reloj marcando cada uno de los últimos segundos de su vida entra directamente en uno de los grandes momentos, por no decir el mejor, de la franquicia de Spider-Man. Una escena que no ha sido reconocida como se merece y que dentro de este tipo de películas, pocas cosas mejores se pueden encontrar en una auténtica exhibición de maestría.

Simplemente magnífica.

1. ‘Los Vengadores’: La batalla de Nueva York

El éxito actual de Marvel es imposible entenderse sin ‘The Avengers’. La cinta, que es la cuarta más taquillera de la historia, rompió todos los moldes posibles y creó una nueva forma de crear franquicias totalmente novedosas que esta siendo copiada hasta la saciedad, pero lo cierto es que su buena acogida fue en gran parte gracias a un tercer acto sencillamente sobresaliente. Si bien hasta dicho momento el film transcurría de manera aceptable, su espectacular batalla fue la necesaria para que diera ese salto de calidad que necesitaba y hay claramente dos momentos que sobresalen por encima del resto, aunque aquí hemos decidido obviar la espectacular “parada” de Hulk, en detrimento de la que consideramos la escena que mejor representa a Marvel y, sobre todo, a los superhéroes.

El plano secuencia que va mostrándonos a todos los Vengadores en un fantástico travelling es sin duda el mayor gozo “freak” que uno puede experimentar hasta el momento, una fenomenal secuencia representativa de esta nueva era, que saca lo mejor de los cómics y que invita a todo aquel que pase, a soñar con ser un superhéroe. La mayor muestra de lo que el género nos puede ofrecer, y que capta la esencia de las viñetas como nunca nadie lo ha conseguido.

Es puro Marvel, puro cómic.

Los 5 (+1) estrenos a tener en cuenta en lo que resta de 2015

Termina agosto y empieza septiembre. El verano llega a su fin y con ello la taquilla veraniega, pero el cine nunca para y todavía nos queda la recta final de 2015 para disfrutar de buenas propuestas y grandes taquillazos. Es por ello que aquí repasaremos aquellos estrenos que hacen que todavía nuestra mente no vuele hacia el 2016 y entre todos ellos, creo que a nadie se le escapa que la película más esperada es el séptimo episodio de cierta saga galáctica, pero en esta breve lista no la vas a encontrar, así como el final de los Juegos del Hambre o la nueva entrega de James Bond. En definitiva, ninguna secuela, remake o reinicio de alguna saga establecida.

¿El motivo? Simple y llanamente porque son lo suficientemente conocidas por el publico para que le hagamos un hueco, y aunque es verdad que varias de las que vas a encontrar no son para nada desconocidas (excepto alguna), la intención es fundamentalmente la de dejar a un lado los blockbusters y resaltar los productos más llamativos y, probablemente, de cierta fiabilidad en cuanto a su calidad, para que la tengas en cuenta en tu calendario. De esta manera, no encontrarás ni películas que muevan masas ni tampoco films que no tengan fechas establecidas en España, por lo que desgraciadamente tampoco verás lo nuevo de Iñárritu, ‘The Renevant’, ni lo nuevo de Tarantino, ‘The Hateful Eight’.

Así, y con estos términos aclarados, pasamos a descubrir los estrenos más apetitosos que restan del 2015 en orden de salida:

5. ‘Irrational Man’, de Woody Allen

Sinopsis: En un campus universitario, un profesor de filosofía en plena crisis existencial, le da un nuevo propósito a su vida cuando se relaciona sentimentalmente con una de sus alumnas.

No hay año sin Woody Allen. La cita obligada con el cineasta neoyorquino llega a nuestras salas en este mes de septiembre y esta vez lo hace con ‘Irrational Man’, un film que como no podía ser de otra manera veremos una historia marca de la casa y con el sello inconfundible de Woody Allen. Las críticas especializadas, al igual que en los últimos trabajos del director, se han mostrado divididas, pero de lo que no se puede dudar es de la calidad mínima que siempre nos entrega con cada uno de sus productos.

‘Irrational Man’ está protagonizada por Joaquin Phoenix y Emma Stone, con fecha de estreno en España el 25 de septiembre.

4. ‘Regresión’, de Alejandro Amenábar

Sinopsis: Minnesota, 1990. El detective Bruce Kenner (Ethan Hawke) investiga el caso de la joven Angela (Emma Watson), que acusa a su padre, John Gray (David Dencik), de cometer un crimen inconfesable. Cuando John, de forma inesperada y sin recordar lo sucedido, admite su culpa, el reconocido psicólogo Dr. Raines (David Thewlis) se incorpora al caso para ayudarle a revivir sus recuerdos reprimidos. Lo que descubren desenmascara una siniestra conspiración.

Siempre nos ha hecho esperar Alejandro Amenabar. Para ver su ultimo largometraje hay que remontarse a 2009, cuando estrenó Agora y nos llevó al siglo IV de la mano de Rachel Weisz, pero no va haber que esperar mucho más para su nuevo film. El mes que viene llega ‘Regresion’, un thriller de intriga protagonizado por Ethan Hawke y Emma Watson que promete dejarnos clavado a la butaca y que esperemos suponga un regreso por todo lo alto del director hispano-chileno.

Los asistentes al Festival de San Sebastian podrán disfrutarla antes, pero nosotros tendremos que esperar al 2 de octubre.

3. ‘Marte’, de Ridley Scott

Sinopsis: Durante una misión tripulada a Marte, el astronauta Mark Watney es dado por muerto tras una feroz tormenta y es abandonado por su tripulación. Pero Watney ha sobrevivido y se encuentra atrapado y solo en el planeta hostil. Con suministros escasos, deberá recurrir a su ingenio y a su instinto de supervivencia para encontrar la manera de comunicar a la Tierra que él está vivo.

Vale, es cierto que Ridley Scott no está en su mejor momento y que después de encadenar una racha de productos más bien de dudosa calidad (aunque Prometheus no me parece para nada mala), se antoja difícil predecir si el director de Alien podrá redimirse y explotar todo su demostrado talento. La oportunidad no podría ser mejor para ello: basada en un best-seller, con un guion de Drew Goddard y un reparto de actores de lo más atractivo encabezado por Matt Damon. Veremos si Scott nos puede entregar algo más que simplemente un film correcto o sigue la linea de los últimos años.

Las respuestas a estas incógnitas, el 16 de octubre.

2. ‘Sicario’, de Denis Villeneuve

Sinopsis: En la zona fronteriza que se extiende entre Estados Unidos y México, una joven e idealista agente del FBI es reclutada por un oficial de una fuerza de élite del Gobierno para ayudar en la creciente guerra contra el narcotráfico. Liderados por un asesor enigmático y de turbio pasado, el equipo se embarca en un viaje clandestino que obliga a la mujer a cuestionarse todo en lo que cree con el fin de sobrevivir.

El canadiense es sin duda uno de los descubrimientos más interesantes de los últimos años. No fue su primer largometraje pero desde que la aclamada Incendies saltara a la pantalla en 2010, Villeneuve nos ha dejado dos trabajos fantásticos como Enemy y Prisioneros. En esta ocasión, vuelve con un thriller sobre el tan explotado narcotráfico y las expectativas de Sicario vienen dadas por el notable trabajo de su director, que promete volver a absorbernos con su innata capacidad para atrapar al espectador.

Protagonizada por Benicio del Toro, Josh Brolin y Emily Blunt, el 13 de noviembre comprobaremos si el canadiense consigue mantener el ritmo.

1. ‘Macbeth’, de Justin Kurzel

Sinopsis: Basada en la obra de William Shakespeare, Macbeth, el duque de Escocia, recibe la profecía de tres brujas que dice que se convertirá en Rey de Escocia. Consumido por la ambición y las órdenes de su esposa, Macbeth matará a su rey para hacerse él mismo con el trono.

Ha sido una de las cintas más aclamadas del Festival de Cannes y no ha dejado indiferente a nadie. La adaptación de la famosa obra de Shakespeare ha sido todo un éxito entre la crítica especializada, que basa sus fortalezas en un respeto proverbial de la esencia del material original, una brillante puesta en escena y unas actuaciones impresionantes, destacando especialmente al Macbeth de Michael Fassbender. Esperemos que finalmente las expectativas se cumplan y no se tornen estos elogios en decepción.

Si el trailer pinta bien, esto no hace más que dejarnos con una ganas renovadas hasta su estreno, el 25 de diciembre.

Bonus Track | ‘The Final Girls’

Sinopsis: Un grupo de amigos son absorbidos por una pantalla de cine para encontrarse en medio de un slasher ochentero en el que se convertirán en las víctimas del psycho-killer de la película.

Lo admitimos: estamos haciendo trampa. The Final Girls rompe con todas nuestras reglas, ya que no tiene fecha en España y ni siquiera se sabe si se va a estrenar en nuestro país, pero esta desconocida cinta que saltara a las pantallas en Estados Unidos el 10 de octubre, ha sido toda una sorpresa en los festivales por donde ha pasado. Dado que el desconocimiento de ella es bastante grande (algo lógico), hemos decidida incluirla. ¿Por qué? Pues porque lo que se puede leer por Internet, tiene todas las condiciones y la calidad necesaria para convertirse en una película de culto. Partiendo de las ideas básicas de ‘Scream’ (que tiene su último exponente en ‘La Cabaña en el Bosque’), el director Todd Strauss-Schulson parodia de forma literal a las películas de terror, en una mezcla de comedia y terror, que repetimos, parece que ha cuajado francamente bien en quienes han podido visionarla.

Es probable que no la veamos este año, pero es sin duda un film para tener en el punto de mira.

Crítica ‘Crazy, Stupid, Love’: Agradable y simpática comedia

crazy-stupid-love-poster_90839-1600x1200

Tras haber creado su ópera prima ‘Phillip Morris, ¡te quiero!’, Glenn Ficarra y John Requa, quienes se conocieron en el mismo instituto de cine y que este año han saltado a la actualidad por su ‘Focus’, siguen ahondando en la comedia y esta vez haciéndolo en la variante mas común que no es otro que el de la comedia romántica. ‘Crazy, Stupid, Love’ puede parecer una película del género más, y en esencia podríamos decir que lo es, pero dejarla pasar sin más por su condición tan usual sería un tremendo error porque el nuevo film de estos directores es uno de los más estimulantes del 2011.

La historia empieza con Cal Weaver (Steve Carell), un hombre de cuarenta años, con unos hijos estupendos y una vida de lo más tranquila. Pero todo se viene abajo cuando su mujer (Julianne Moore) le confiesa que se ha acostado con otra persona y le pide el divorcio después de 25 años de matrimonio.

Crazy_Stupid_Love-757107584-large

‘Crazy Stupid Love’ tiene prácticamente la misma premisa que el 70% de las producciones que salen cada año sobre el género, con algunas variaciones por aquí y otras por allá, pero básicamente lo mismo. Y es por eso que hay que recalcar que no estamos ante “otra más” porque detrás de su aparente ligereza, la cinta tiene un corazón tan grande como la vida misma y es impulsada a otros niveles por sus honestas pretensiones. Ficarra y Requa no reinventan nada pero cogen los tópicos y los distribuyen con acierto, creando una historia de relaciones cruzadas francamente bien construida, con algún chispazo de ingenio y con los pies en el suelo. Lo mejor que se puede decir de ‘Loco y estúpido amor’ es que por fin tenemos una comedia que se toma en serio el tema y no se aprovecha del sentimiento más humano para crear situaciones delirantes, sino que lo enaltece y lo glorifica, otorgando el protagonismo absoluto (y convirtiéndolo en hilo conductor) al amor.

Sin duda alguna, uno de los mejores aspectos y donde mejores resultados consigue el film, es el de examinar las relaciones amorosas en diferentes edades. Porque la cinta explora, analiza y representa de forma tremendamente acertada la relación de una pareja a los 40, a los 30 y en la infancia-adolescencia, dando lugar a un magnifico retrato donde las consecuencias, las inquietudes y los sentimientos de cada uno de los personajes toman el control y se apoderan de sus decisiones. La inocencia del niño, las aspiraciones mayores del adolescente, las intenciones sexuales de la entrada a la adultez y la necesidad de mantener y reinventarse para que siga fluyendo el amor en una relación matrimonial están trasladadas a la pantalla de manera excepcional, con una mirada fiel, íntima y realista de las situaciones que captan perfectamente los directores. Aquí los personajes son el centro y eje del film, distintos relatos bien ensamblados que al final terminan unificándose en uno solo, en una historia bien hilada, construida y con sentido del ritmo.

Crazy_Stupid_Love-769627489-large

Y es que por sobre todas las cosas, estamos ante un film simpático, agradable y ligero de ver. No es una película de grandes carcajadas, que las tiene, es una película que te mantiene durante todo su metraje con una sonrisa en la boca, con una narración ágil y una alegría y naturalidad que te desborda y no puedes hacer más que contagiarte de su milagrosa jovialidad. Es divertida en su humildad, en sus honestas pretensiones y en su tono colorido y sutil, que se quedará en tu memoria por el buen sabor que deja una vez terminado el visionado. Y gran parte de su poder reside en unos personajes fantásticamente definidos y en su carismática presencia, que logran conectar con el espectador y tocar la fibra sensible. Es precisamente ahí donde esta totalmente justificado su atractivo y sólido reparto, desde un Steve Carell y Juliane Moore, que forman una pareja realmente creíble, pasando por la estupenda Emma Stone y Ryan Gosling, que conectan y forman una química francamente sorprendente, hasta Analeigh Tipton y Jonah Bobo, quienes representan perfectamente los ideales amorosos de la adolescencia y la infancia, respectivamente. Además a ellos se les une algunos nombres como Kevin Bacon, Marisa Tomei y Carrol Lynch que cumplen con solvencia en sus papeles secundarios y aportan unas bienvenidas variantes al relato que detonan las situaciones más cómicas de la película. Es todo un reparto coral que se divierte y muestran química entre todos sus integrantes.

Ademas, el film hace algunas interesantes reflexiones sobre la persona en sí: el ser uno mismo, encontrar al alma gemela a través de nuestro propio “yo” e incluso un ligero retrato de la sociedad actual a través de la conducta de las personas, en una búsqueda desesperada de encontrar placer en el físico y no en el alma. Son cuestiones ya muy trilladas pero que no por ello deja de estar bien integrada en el conjunto, proporcionándole empaque a la obra y algo más de profundidad. La dirección es más que correcta, la fotografía es buena y el estilo visual va acorde con el tono del relato en una mezcla de sencillez y viveza. Una línea que también sigue la banda sonora, cumpliendo sobradamente dentro los parámetros necesarios.

Crazy, Stupid, Love.

En definitiva, nos encontramos ante un film francamente entretenido y sencillo. ‘Crazy, Stupid, Love’ es un canto al amor, una ligera y agradable comedia con buenas interpretaciones y una historia que, a través de sus personajes, construyen un bonito retrato sobre las relaciones en las diferentes edades. Es honesta en sus pretensiones, humilde en su composición y divertida en su conjunto. Glenn Ficarra y John Requa realizan su mejor trabajo hasta la fecha, un film que dentro de su atractivo envoltorio esconde un pequeño corazón que late con fuerza. No es un producto redondo, pero sí muy recomendable.

Crítica ‘Gangster Squad’: Entretenimiento con estilo

gangstersquadr

Si nos vamos a 2009 recordaremos que hubo una comedia que fue toda una sorpresa, que revitalizó el género zombie y homenajeaba a algunas de dichas películas en una divertida “road movie” con ‘Bienvenidos a Zombieland’. Un buen debut que hizo que Ruben Fleischer entrara en Hollywood con pasos firmes y volviera, utilizando los mismos esquemas que tan buen resultado le habían dado, con ’30 minutos o menos’, un film que volvía a coger la mismas ideas de su ópera prima, pero esta vez llevada a los atracos y los crímenes y que por desgracia no consiguió repetir con los mismos resultados. Ahora, el director estadounidense vuelve a probar suerte en aguas totalmente diferentes, entregándonos una película de mafias y guerra de guerrillas francamente entretenida.

‘Gangster Squad’ cuenta la historia de Los Ángeles en 1949, época donde el ex-boxeador y reconvertido gangster, Mickey Cohen (Sean Penn), empieza a controlar y obtener el poder de toda la ciudad, convirtiendo el sitio en un paraíso para la droga y la prostitución. Pero desde las sombras, habrá un grupo de policías liderado el agente Jhon O’Mara (Josh Broslin) que organizará e intentará por todos los medios lograr la caída de la mafia y el imperio construido por Cohen.

image_001

Basadas en hechos reales, Fleischer tenía a su disposición un material de primera calidad, con unas bases sólidas para crear una película que trascendiera la media y deleitarnos con una historia atrapante con el mejor aroma al inconfundible cine negro. Pero como ya ha dejado claro en su cortísima filmografía, ese no es su estilo. Porque ‘Gangster Squad’ no busca ser un nuevo referente en el género, no busca jugar en la liga de ‘Uno de los nuestros’, ‘El Padrino’ o ‘Érase una vez en América’, simplemente busca un entretenimiento rápido, directo y sin pretensiones, un film de mafias para gente que no le gusta la mafia y abrir el género a un público mucho más amplio. Y lo cierto es que lo consigue con bastante atino, a pesar de ser un producto vacuo y sin grandes aspiraciones, pero que basa su apuesta en un reparto lleno de caras conocidas (tanto savia nueva como vieja), un estilo visual tremendamente atractivo y un ritmo frenético y sin concesiones.

‘Brigada de Elite’ te mete de lleno en la historia desde el principio, un relato que se sigue con interés y que se concentra sobre todo en su conflicto principal: derrocar la estructura de la empresa de Mickey Cohen. A partir de ese hecho, la cinta transcurre con cierta fluidez y sobre todo con un ritmo endiabladamente rápido, precisamente gracias a que se centra en la idea básica de la historia. Porque el film, a pesar de que toca varios frentes como la corrupción, las consecuencias de la guerra o los conflictos en la familia en situaciones como estas, nunca profundiza en dichas cuestiones mas allá de lo suficientemente necesario, para conseguir que conectemos con los personajes; hay un buen tratamiento de todas esas ideas, pero se queda a medio camino en un recorrido que por supuesto daba para mucho más, y todo ello debido a las intenciones del director de sobreponer el entretenimiento por encima de lo demás. El guion sin duda ayuda a ello, pasando de unas situaciones a otras de manera acelerada pero siempre bien construidas, que no te deja respirar y te lleva por donde quiere de forma eficaz. Esto, que funciona francamente bien, repercute en una pérdida de sutileza en la transición de las escenas y en un argumento ágil pero tremendamente simple, sin medias tintas y que solo en un determinado momento se cuestiona sobre la brutalidad de las acciones.

SEAN PENN as Mickey Cohen in Warner Bros. Pictures’ and Village Roadshow Pictures’ drama “GANGSTER SQUAD,” a Warner Bros. Pictures release.

Y es que el film no se corta con la violencia, dejándonos con algunas escenas realmente crudas, pero que no se deleita en la sangre gratuita y nunca cae en la vía del exceso. Hay sin duda buenas escenas de acción (algunas más que otras) que están rodadas con suma elegancia, y que ganan puntos cuando las balas y la sangre toman el protagonismo en detrimento de las persecuciones, que aunque están correctamente filmadas, palidecen un poco respecto al resto. Todo esto está integrado en una narración eficiente y sólida que combina bien las diferentes partes que construyen el conjunto, y que hay espacio para el drama y algunos toques de humor que le sienta bastante bien al film.

Respecto a los personajes, resultan todo un conjunto de variopintas figuras de lo mas carismáticas y que se reparten los minutos de manera muy acertada. Hay muchos en este explosivo cóctel, pero cada uno de ellos tiene el tiempo necesario acorde al peso que tienen en la película y ninguno se muestra desdibujado ni metido con calzador, adaptándose a lo que el guion necesita. Y es que los personajes son uno de los grandes atractivos de la película, en parte a un reparto de actores y actrices que entran por los ojos y que convencen sobradamente. A destacar se encuentran sin duda Sean Penn, que representa a un villano de la vieja escuela, totalmente “malvado”, poderoso y con más ansias de poder, en un excéntrico personaje que el veterano actor le aporta un puntito de sobreactuación que le viene fenomenal; y en la misma línea se encuentran Josh Broslin, que ejerce una actuación convincente de su papel de defensor del pueblo, y Ryan Gosling, en un personaje que le viene como anillo al dedo en una mezcla de chulería, seducción y buen corazón. Junto a ellos van desfilando todo un conjunto de secundarios que no se quedan atrás, desde Emma Stone, Robert Patrick y Anthonie Mackie hasta Michael Peña, Nick Nolte y Giovanni Ribisi, entre otros. Cierto es que todos y cada uno de los personajes son estereotipos más que conocidos y mil veces visto, pero que no por ello dejan de ser atractivos y eficazmente interpretados (al menos en esta ocasión).

image_003

La ambientación de los años 50 está muy lograda y su estilo visual es sencillamente magnifico, un look muy “cool” y elegante que le sienta la mar de bien con el tono que Fleischer enfoca a su película. La banda sonora corre a cargo de Steve Jablonsky (Transformers, Battleship) que acompaña acertadamente al film sin hacer ningún alarde, pero cumpliendo correctamente.

En definitiva, nos encontramos con un producto bastante entretenido, que no aspira a grandes cosas, pero que es honesto en sus intenciones y sus objetivos. ‘Gangster Squad’ no es una gran película ni el mejor entretenimiento que puedas encontrar, pero sí es un efectivo y correcto relato que bebe e imita a los grandes del género, con un ritmo rápido que atrapa y engancha. Una historia interesante, buenas actuaciones y una estética impecable, hacen del tercer largometraje de Ruben Fleischer un agradable pasatiempo, ideal para desconectar durante dos horas . Porque al fin y al cabo, no podemos esperar que todo sea caviar ¿no?