Crítica ‘Joy’: Estrella de la publicidad

Joy-2015-Banner-660x330

Joy se siente atrapada. Vive con su madre, sus hijos y su exmarido, a los que se le suma la presencia de su padre. Desde niña su gran sueño ha sido la creación, construir. No importa tanto el qué o el cómo, sino aprovechar su don, ya sea para un edificio, una mesa o un simple bolígrafo, pero su situación familiar y económica siempre ha sido un obstáculo y las cuatro paredes de su casa son una prisión para su talento, encerrada por un contexto que no puede manejar.

Sin embargo Jennifer Lawrence no tiene tantos problemas. Las restricciones y limitaciones impuestas no resultan un impedimento para ella. Las cuatro paredes de David O. Russell, llena de constantes cambios de tono y dibujada con pinturas de una calidad cuestionable que van deshaciéndose tanto en el muro como en nuestra memoria, ofrece simplemente otro escenario para que la actriz vuelva a explotar su talento en otra gran actuación. La casa del cineasta, un nuevo trabajo que vuelve a unir a Lawrence y Russell por tercera vez (una colaboración beneficiosa, la primera para lucirse y el segundo para usar a la primera como salvavidas), es agradable a la vista y al oído, no molesta y es ligera. Como un anuncio de teletienda, y como bien señala el personaje de Bradley Cooper, no influye en demasía la cara bonita, ni el maquillaje, ni las luces al vender tu producto, sino lo qué haces con las manos, la forma de mostrar el objeto deseado a la audiencia. Por suerte para ‘Joy’, su estrella televisiva luce bien de cara a la galería y también sabe qué hacer con el material, pues ella es quien lleva el peso de un relato sobre un éxito tan cotidiano como extravagante.

Pero lo cierto es que los demás elementos de este pequeño circo, que va dando tumbos entre la parodia, el drama y la teatralidad, son acertados en su individualidad, aunque no así en la torpeza narrativa de un guion que no sabe qué teclas apretar. Un aspecto que afecta a un desarrollo que avanza a saltos y trompicones, sin mucha claridad, y que deja a una Jennifer Lawrence sola ante las cámaras, dejándonos su actuación más sutil en toda su carrera y siendo, obviamente, el anuncio más destacado de este entretenido, aunque vacuo producto.

Anuncios

Crítica ‘Aloha’: Irregular y desaprovechada comedia

aloha-banner

Cameron Crowe lo tenía todo a su disposición: buenos y conocidos actores, una localización tan exótica como Hawai y un punto de partida, que aunque ya mil veces manido, daba lugar a crear situaciones comprometidas que sacaran las sonrisas al espectador. Es por todo ello que el nuevo film del director estadounidense resulta una decepción, porque ‘Aloha’ es un producto irregular, con un guion lleno de incoherencias y un desaprovechamiento enorme de todos los elementos que tenía para, al menos, crear una comedia decente.

La historia sigue al contratista y ex-soldado Brian Gilcrest (Bradley Cooper), que viaja hacia Hawai para supervisar el lanzamiento de un satélite. Allí se volverá a encontrar con el antiguo amor de su vida Tracy Woodside (Rachel McAdams), mientras va conociendo a su capitana y guía por la isla, Allison Ng (Emma Stone), de quien empezará a enamorarse.

Aloha-165285746-large

‘Aloha’ podría haberse convertido fácilmente en una de esas raras comedias que dejan un buen sabor de boca en el espectador, como ‘Crazy, Stupid, Love’ en 2011, pero Cameron falla en lo más importante, en el guion. El film es todo un conjunto de piezas que nunca terminan de encajar unas con otras, reúne diferentes temas como el romanticismo, la comedia y el drama (e incluso una critica política), sin encontrar la manera adecuada para combinarlas. No consigue unificar todo esos elementos en un mismo tono, y en vez de conseguir una narrativa fluida, la historia va avanzando a trompicones, cambiando de estilo según vaya dictando el guion. Hay algunas situaciones que están correctamente construidas, sobre todo en el tramo central del metraje, donde se aprecia una interacción mas natural y una comunicación entre los personajes mas íntima y personal; pero como suele pasar durante todo el film, Crowe se vuelve a desviar hacia otros temas que no encajan en la mecánica del relato y desperdicia el buen hacer de esos minutos.

Es un sinsentido de situaciones y diálogos con unos personajes poco definidos, con algunas lineas que rozan lo ridículo y lo incoherente, y una historia demasiada auto-complaciente que espera, erróneamente, que la salven sus actores protagonistas. Actores, que dicho sea de paso, hacen lo que pueden y en el caso de Bradley Cooper y Rachel McAdams, consiguen salvar a sus personajes de manera más o menos eficiente. Pero la que sale menos beneficiada es el personaje de Emma Stone, que se lleva sin duda el peor tratamiento de un fallido guion con las frases más vergonzosas de la película, y que ni siquiera la actriz consigue salvarlo a pesar de sus evidentes esfuerzos, solo logrando en ciertas situaciones explotar su talento. Tampoco Bill Murray, que aparece como secundario, consigue sobreponerse a un personaje que poco o nada ayuda al film y que, claramente, podrían haberse ahorrado. Es todo un conjunto de personajes que toman decisiones que van contra la lógica y el sentido común, y que lo único positivo que se pueden sacar de ello es gracias a los actores que los interpreta, que sí consiguen enamorarnos con sus miradas y su talento.

1280x720-L9r

La dirección no es mala, aunque a veces al igual que su guion, se desvían a técnicas que rompen con la tónica de la cinta; y la fotografía, a pesar de ser una de las mejores cosas del conjunto, también podría haberse explotado más, ya que las impresionantes estampas de la islas hawianas es un marco perfecto para una película de este género y así, haber conseguido un estilo más colorista del que finalmente termina siendo. Algunos temas, como la crítica hacia el ejercito estadounidense y su política no termina de estar clara, siendo incoherente y con una resolución floja y tomada muy a la ligera, que no termina de apostar por una forma de abordar el asunto. Mentiría si dijera que el film no es medianamente entretenido, pero sus formas tan chapuceras y su contenido tan mal desarrollado condenan a una comedia que resulta demasiada ingenua.

‘Aloha’ es un trabajo irregular, sin un tono definido y una serie de elementos totalmente desaprovechados y mal combinados. No tiene un rumbo a seguir, sus personajes están desdibujados y ni siquiera los actores consiguen salvar un guion que se hunde por sí solo. No es un desastre absoluto, ya que en lineas generales podríamos decir que es algo entretenida, pero son muy escasos los momentos que hagan recomendable un visionado que, mas allá de su atractivo reparto, es irremediablemente olvidable.