Crítica ’99 homes’: Dualidad protestante

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Como un engranaje supeditado a las condiciones sociales que vive actualmente Europa y a la crisis que sufre una buena parte de la sociedad, la historia escrita y dirigida por Ramin Bahrani centrada en Norteamérica resulta de manera bastante obvia extensible a otros lugares del mundo. Un drama social en torno a los tan famosos desahucios (muy conocidos por desgracia aquí en España) que conforma una ferviente demostración de una de las múltiples variantes del descontento social actual, en un relato que sigue a un padre en su intento por recuperar su casa mientras trabaja para el hombre causante de su situación.

Sin demasiadas sutilezas pero con una probada eficacia, el director golpea una y otra vez en la desesperación familiar, en las tenues brisas de esperanza y en la corrupción de un sistema económico basado en lo puramente económico, valga la redundancia. ’99 homes’ pone al descubierto la cara conocida por todos, la de la avaricia y las entrañas de un sistema bancario caduco y beneficioso para los de siempre, a la par que desenmascara la caída y redención del trabajador, la llamada del dinero y el poder. Surte efecto como una potente crítica a la deshumanización de las altas esferas y regodea su visión en las consecuencias familiares, y sin embargo, son las notables interpretaciones de Andrew Garfield y Michael Shannon las que van marcando el interés de una cinta que atrapa y engancha. Habría cabido esperar una resolución más contundente y con los pies en el suelo, acorde al metraje mostrado, pero Bahrani resta impacto a su protagonista y pone mano blanda para una historia que reclamaba un punto y final de mayor realismo.

Desmonta los sinuosos y envenenados caminos del ascenso a la cima y deconstruye la honestidad del hombre para mostrar la cara más necesitada del obrero, una trayectoria de la necesidad real a la avaricia directa y sin concesiones. Al final, ’99 homes’ podría ser perfectamente un alegato en términos cinematográficos de un movimiento como el 15M, una representación aproximada para los políticos y empresarios que no salen a la calle a mirar el mundo en el que viven, donde quizás un acercamiento al séptimo arte, actuando una vez más como expresión del pueblo y voz protestante, les abra un poco los ojos. O no.

Crítica ‘The Amazing Spider-Man 2’: Regresando a las viñetas

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Obviando en su mayor parte el tono, la textura y el universo donde se ubicaba aquel reinicio de 2012, Marc Webb realizaba un ejercicio de renovación profunda en la secuela del hombre arácnido que nos llegaba el año pasado. Manteniendo las bases de aquella, siendo principalmente la pareja protagonista y siguiendo con el curso narrativo de los acontecimientos, ‘The Amazing Spider-Man 2: el poder de Electro’ nos presenta un nuevo contexto, transformándose acorde a las necesidades pedidas por un público saturado de superhéroes, donde la evolución respecto a anteriores épocas ha dado un salto cualitativo. Y es que si bien su antecesora se hallaba en el medio de la implosión generada por Marvel y sus Vengadores, esta nueva entrega se encuentra en el total asentamiento de un subgénero entregado al mundo de los crossovers, donde las conexiones son el pan de cada día y sin ellas, parece carecer de todo sentido. Sin embargo, Webb se centra en su terreno, otro tipo de conexión que tan buenos frutos le ha dado en su corta filmografía y retorna para ser el centro de la ya cancelada saga.

Por ello, y siempre con Peter Parker en el ojo del huracán, dicha secuela cambia la fachada y se distancia de manera notoria de esa predilección moderna de convertir cada contexto en un mundo sombrío para definitivamente acercarse a la fuente original, la del universo de viñetas, diálogos y villanos caricaturescos. No hay trascendencia ni grandeza premeditada, simplemente un flirteo con la diversión de las páginas marcadas con rojo, donde la tragedia y el humor se trasladan a un nuevo formato de maneras hasta ahora inexploradas. Regresa el Spider-Man más irónico, el Parker con más problemas que nunca y por encima de todo, la relación y la fantástica química representada en la pareja Garfield-Stone quienes se confirman como uno de los mejores noviazgos del cine de superhéroes, reforzando sus lazos e inquietudes. Y a pesar de su inconexo montaje, el solapamiento de sus abundantes tramas y la excentricidad de algunos aspectos que pueden echar para atrás a una parte del público, esta enérgica aventura sobresale en su fuerza y su furia, impresas en un estilo visual colorido con reminiscencias del Universo Ultimate y que juega un papel primordial para adentrarnos en su historia.

Entonces, en medio del caos sentimental y la revolución de las hormonas adolescentes, florecen nuevos enemigos, cada uno en su escala: el anecdótico Rinho apoyado en un Paul Giamatti pasado de vueltas, el histriónico Electro de Jamie Foxx como mera distracción para las (esta vez sí) espectaculares secuencias de acción, y el verdadero villano: un Duende que al igual que en los cómics ejerce de maestro de ceremonias, en el cual la locura desprendida por Dane DeHaan arroja unos valiosos daños colaterales a la cinta, aportando la entidad dramática necesaria para elevarse entre otras producciones de su mismo juego. Y si el balanceo coge altura no es tanto por sus logros cinematográficos, que los tiene, si no por realizar lo que cualquier adaptación de cómic debería aspirar ante todo: captar la esencia del personaje, de sus historias y adaptarlas al celuloide con el máximo respeto posible. ¿Las consecuencias? Plasmar lo mejor y lo peor y por tanto, encontrar motivos tanto para amarla como odiarla, pero ‘The Amazing Spider-Man 2’ se sobrepone a sus defectos, ofreciéndonos una potente y espectacular aventura que por su valentía en tiempos de deconstrucción de mitos, merece ser valorada.

Crítica ‘The Amazing Spider-Man’: El rostro tras la máscara

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Afirmaba Stan Lee que la idea impulsora detrás del héroe arácnido era la de crear un personaje joven tras el éxito cosechado con los Cuatro Fantásticos o Hulk, entre otros. Un adolescente retraído con problemas normales, las preocupaciones propias de la edad y el descubrimiento de sí mismo, mientras lidiaba con sus poderes y la vida típica de cualquier enmascarado. El concepto como era de esperar funcionó, pues sus lectores mayoritarios encajaban en ese perfil y por tanto la identificación con aquel chico llamado Peter Parker fue mayor que la de otros superhéroes. Así, y desde este punto de partida, el reinicio propiciado por Sony tras los malentendidos y los conflictos que tuvo con Sam Raimi, nace de dicha semilla y es usada en su sentido más literal en ‘The Amazing Spider-Man’, el film dirigido por Marc Webb, quien en reiteradas ocasiones declaró su interés por la persona y no tanto por el álter ego, una premisa que derivada de las influencias marcadas por Nolan se integraba bien en la tendencia actual.

Sin embargo, más allá de conformarse con andar los pasos del Caballero Oscuro (y obviamente alejándose del realizado por Maguire y compañía), Webb extrae y adapta para sí la textura realista de la obra, envolviendo sus elementos en un aire juvenil y actualizando las claves que tanto gustaron en su momento a una época mas moderna, donde el skate ha dejado de ser la moda y la actitud se transforma acorde a las circunstancias. Es por ello, y siempre alrededor de su protagonista, que el guion firmado a tres bandas centra sus esfuerzos en situarnos en contexto y en contar el origen no de Spider-Man, que al fin al cabo es el resultado de múltiples variables, sino de Peter Parker, quien encarnado por un enérgico y vulnerable Andrew Garfield es el alma y el trampolín de una cinta que gira en torno a su persona. Más rico en detalles y con una mayor profundidad, el actor echa sobre sus hombros la narración y aporta una entidad mas creíble que el de su antecesor, desarrollando desde una perspectiva terrenal los motivos por los cuales se produce el surgimiento de Spider-Man. Pero es en su relación con la encantadora Gwen Stacy donde la historia brilla con intensidad, pues la química desprendida por Emma Stone y el actor es el principal pilar donde se sustenta el material, convirtiéndose en la fuerza necesaria para que el metraje avance a través de una correcta, aunque típica historia.

Así pues, el director de ‘500 días juntos’ vuelve a demostrar su capacidad para construir relaciones fuertes, hilando los sentimientos de la atractiva pareja protagonista en los mejores momentos del conjunto, donde se siente más cómodo que en unas aceptables escenas de acción. Ayuda enormemente la composición de melodías creadas por James Horner, quien realza el potencial de los personajes y aumenta el tono humano de la obra, porque si bien nos encontramos con los elementos característicos de cualquier producción superheroica, ‘The Amazing Spider-Man’ se desmarca de todas ellas, descubriéndonos bajo el disfraz de blockbuster un corazón que late al ritmo del cine independiente juvenil, apostando por su vertiente emocional y dejando en un segundo plano la pirotecnia y los efectos especiales. Lástima de un villano intrascendente y ciertos (pequeños) momentos de bajada que hacen restar puntos a una producción honesta, ligeramente refrescante y finalmente, notable. Mención aparte merece el que es, hasta la fecha, el mejor y más desternillante cameo de Stan Lee.

 

Crítica ‘La red social’: Brillante y fascinante relato

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Desde aquel estreno en 1992 de ‘Alien 3’, la cual fue criticada duramente (aunque la versión del director no estaba nada mal), David Fincher ha demostrado a base de golpes en la mesa que no solo es un buen director sino un gran cineasta que nos ha entregado piezas tan significativas para el cine como ‘Seven’ o ‘El Club de la Lucha’. Es muy probable que ‘La red social’ no entre en ese selecto club, pero sin duda se merece un lugar destacado en su filmografía por conseguir lo que pocos o casi nadie puede hacer: convertir lo ordinario en extraordinario y exprimir una idea destinada a ser carne de documental para brindarnos un brillante relato.

‘The Social Network’ nos narra la historia de Mark Zuckerberg (Jesse Eissenberg), quien una noche allá por el año 2003 se sentó delante de su ordenador, y a partir de una novedosa idea, empezó a crear la red social más conocida y con más usuarios en el mundo: The Facebook.

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A priori uno puede pensar que estamos ante una película-documental al más estilo hollywoodiense sobre el billonario más joven del mundo y en cierto modo lo es, pero lo que finalmente nos terminamos encontrando es con uno de los más claros ejemplos de lo que un buen guionista y un director de primer nivel pueden hacer con un material de base muy normalito. Porque ‘La red social’ no es una revisión de la creación de Facebook en el sentido más estricto de la afirmación, es mucho más profunda y analítica de lo que uno podía esperar y su triunfo se levanta sobre la base de sus protagonistas y sus conflictos. El guionista Aaron Sorkin toma la idea central y la utiliza para expandir y ramificar sus ramas, unas ramas sólidas que atraen toda nuestra atención y que terminan por dar lugar a un drama en toda su magnitud.

Apoyándose en un guion magnífico, lleno de diálogos inteligentes e irónicos y una estructura narrativa formidable, Fincher nos entrega una historia dominada con tensión, brío y nervios con el sello marca de la casa. Es un film redondo en todos los sentidos, posee un ritmo acelerado y preciso que no da tregua en ningún momento, nos engancha, nos mantiene pegados al asiento y no nos suelta hasta que se acaba. Su impresionante montaje nos lleva de la mano a través del relato, combinando con acierto tanto los saltos hacia delante y hacia atrás como los distintos puntos de vista moral de cada uno, permitiéndonos comprender a cada uno de los personajes, sus motivaciones y sus inquietudes. Es un retrato en el que hay cabida para todo tipo de elementos y que disemina y analiza de forma contundente al ser humano en la época de nuestros días, a las nuevas generaciones y al impacto de las redes informáticas. Una fiel y certera visión de lo que supone en la actualidad ser popular, de como nuestros miedos y nuestros celos pueden provocar todo tipo de consecuencias.

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La cinta realiza un análisis mucho más profundo de su aparente apariencia, valga la redundancia, de drama judicial y conflicto entre amigos, que es precisamente la superficie y el éxito de la misma. Una superficie que sin duda está tratada con mimo y desarrollada con aplomo, llevando las emociones al límite con una intensidad loable y una fluida relación que se transforma en un vínculo de amor-odio y de poder a poder. Algo que no se podría haber conseguido sin las primorosas interpretaciones de Jesse Eisenberg y Andrew Garfield, quienes soportan la mayor carga emocional del film con solvencia y brillantez y nos entregan un dúo actoral magnífico, sobre todo en su último tramo, donde se adueñan de sus personajes y dan rienda suelta a su talento. Y el resto del reparto (y de personajes) no se quedan atrás, brindándonos unos secundarios que aportan y enriquecen la trama, destacando especialmente a Justin Timberlake, Armie Hammer y Max Mingella, que completan un plantel a la altura de las circunstancias.

Lo cierto es que estamos ante el film más logrado y con menos fisuras de la filmografía de Fincher. Los incuestionables logros técnicos se funden con un excepcional tratamiento de las partes más sentimentales y subjetivas de la producción, donde la magnífica puesta en escena, la exquisita fotografía y la impecable banda sonora terminan por aupar a una película representativa de nuestra era. ‘La red social’ es todo lo buena que puede ser dentro de sus lógicas limitaciones, exprime cada una de sus potenciales moléculas para sacar lo mejor de ellas y apuesta por la mano ganadora, la mano de un cineasta tocada por el don de la narración y el ritmo.

Top 5 | Las películas de superhéroes más infravaloradas

Decir que estamos ante la edad de oro de los superhéroes en el cine es una obviedad tan rotunda como innecesaria. Son muchas las películas que han pasado por la cartelera durante los últimos años y de todo tipo: reinicios, secuelas, nuevos personajes… Y si miramos solo un poquito hacia el futuro, la cosa pinta igual o mejor (o peor segun quién lo mire), en un 2016 variado y lleno de “nuevas” propuestas.

Pero claro esta, no todas las propuestas que han salido al mercado han tenido el mismo éxito y en algunos casos, por desgracia, las críticas han sido demasiado duras con cintas que ni mucho menos se merecían tales “elogios”. A veces ocurre por las altas expectativas que se depositan en ellas y en otras, simplemente, porque se esperaba algo distinto a lo que finalmente el producto termina ofreciendo. Es por ello que en este reportaje repasaremos algunos de esos films que el publico (no la prensa) ha rechazado de forma mayoritaria, y que a juicio de este servidor, considera injusto. Un Top 5 que os invito a debatir en los comentarios:

5. X-Men: La decisión final (2006)

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Tras haber creado dos cintas que revolucionaron el ámbito cinematográfico de los superhéroes, Bryan Singer dejo su testigo a Brett Ratner para que culminara la trilogía de los X-Men. Dos films que contaron con el respaldo y el beneplácito de la crítica y del publico que redefinió el genero, aportando algo más que puñetazos y poderes increíbles, y dotando de profundidad a sus personajes.

Por desgracia, el tercer episodio de la franquicia no tuvo la misma suerte que sus dos predecesoras, por el simple hecho de apostar más por el espectáculo que por el desarrollo de sus personajes. ¿Pero de verdad se merecía las feroces críticas de los fans? Pues sinceramente no. Tras haber dedicado casi 4 horas entre los dos films para dar a conocer al espectador a los mutantes, sus inquietudes y sus problemas, ya iba siendo hora de que llegara el conflicto del que tanto se había ido discutiendo. Conflicto que Brett Ratner supo desarrollar con acierto, con una historia sencilla pero efectiva que ponía tanto a los buenos como a los malos frente a frente, con buenas escenas de acción y con unos protagonistas que seguían manteniendo intacto su carisma. Cierto es que hay algunos personajes nuevos un tanto desaprovechados, pero nada que fuera lo suficientemente molesto para que bajar el nivel del film.

‘X-Men: La decisión final’ es una película rápida, directa y con buenas dosis de espectacularidad. Un entretenimiento efectivo que culmina de forma notable la trilogía original de los mutantes y que los fans la sentenciaron por tomarse ciertas licencias respecto a los comics y variar ligeramente el tono que había logrado sus predecesoras. Un cambio que no termino de convencer al publico, pero que no empaña el resultado de una mas que decente conclusión.

4. Thor (2011)

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Tras empezar con un dubitativo arranque con Hulk, sorprendernos con Iron Man y llevarnos a la decepción con la secuela del hombre de hierro, el Universo Cinematográfico de Marvel nos presentaba a un nuevo protagonista: Thor. El encargado de dirigir la primera aventura del dios del trueno fue Kenneth Branagh, y el resultado fue un más que digno entretenimiento para todos los públicos, que no termino de cuajar entre los espectadores (o mas bien entre los fans del cómic) por un humor un tanto infantil y un aroma a Shakespeare en sus diálogos que no gusto nada.

Pero para lo que unos puede ser un error, para otros es un acierto. Creo que la mayoría estamos de acuerdo en que un personaje como Thor se merece una película más épica, más aventurera y sobre todo, que consiga explotar el potencial de los diferentes mundos y razas por los que se pasean los asgardianos; pero también es cierto que mas allá de lo que puede ofrecer todo ese universo, el producto que aquí se nos presenta, es un mas que estimable entretenimiento familiar. No es lo que uno podría esperar, pero esta nueva incursión de Thor en el cine nos presenta una agradable aventura, fácil de ver y con mucha personalidad, algo que precisamente escasea en su secuela. Nos presenta a unos personajes carismáticos (unos mas que otros), con correctas actuaciones, con una historia que cumple y unos efectos especiales fantásticos que relucen en algunas secuencias de acción bastante logradas y con un estilo visual francamente llamativo. Sí, es cierto que el humor es más blanco que la nieve, los protagonistas están estereotipados a no dar mas y todo es calculadamente predecible, ¿pero qué más da cuando esta bien hecho?

‘Thor’ es una aventura light del personaje, pero es lo suficientemente entretenida y atractiva para querer ver más del Dios del Trueno. Un film de origen que sirve a Marvel para presentar a otro héroe mas de su amplia galería, concretado en un entretenimiento para ver y disfrutar con toda la familia.

3. Lobezno Inmortal (2013)

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Una vez terminada la trilogía, Fox se dedico a planear una serie de spin off sobre los X-Men que se materializó en 2009, con la historia de origen de uno de sus más famosos personajes, Lobezno. Por desgracia, el resultado fue bastante discreto pero eso no parecio importarle mucho al estudio, ya que dos años más tarde volvió a la carga con la maravillosa ‘Primera Generacion’, siendo para un servidor la mejor de la saga mutante hasta la fecha. En ese contexto, llegaría ‘Lobezno Inmortal’ (The Wolverine), la secuela del origen del personaje y que sirve también como secuela de la tercera parte (al menos sobre el papel).

Esta vez las aventuras de las garras de adamantium se trasladan a Japón, en una aventura que explota el potencial de Lobezno como nunca antes lo había hecho nadie. Con una historia bien estructurada, algunos giros de guion hábilmente planeados y una ambientación tan atractiva, esta secuela fue toda una sorpresa. Las expectativas no eran muchas y el censo del publico no era nada halagüeño y es que, hay que dejar esto claro, no es una gran pelicula. Pero es un decente entretenimiento que le saca jugo a uno de los mejores personajes del universo X-Men, y Logan, interpretado como siempre por el magnífico Hugh Jackman, nunca se había mostrado tan apegado al cómic. El film se centra en la historia y en su protagonista, le da algunos giros de tuerca a su figura y lo expone físicamente hasta el limite. Es cierto que quizás esta sea la película más subjetiva dentro de la lista, ya que lo que para algunos resulta interesante, como la historia, para otros es precisamente ahí donde les resulta aburrida. Es un producto modesto y eso, entre tantas producciones que aspiran a ser más de lo que son, es todo un respiro para el espectador.

‘Lobezno Inmortal’ no es la mejor película de superhéroes, pero es un decente viaje a través de Japón, que saca a relucir las garras de un Lobezno con mejor aspecto que nunca. Si conectas con el tono del film, encontraras un notable entretenimiento.

2. The Amazing Spider-Man (2012)

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Solo habían pasado 5 años de la última aventura del hombre araña dirigida por Sam Raimi, y es por ello que muchos eran contrarios a un reinicio tan tempranero. Sony dejó en manos de Marc Webb la complicada tarea de resetear a un Peter Parker que llevaba casi una década con el rostro de Tobey Maguire, y el elegido fue un Andrew Garfield que desde el principio sembró unas cuantas dudas. El film se estreno, las críticas no se hicieron esperar y los fans llegaban a la misma conclusión: poca presencia de Spider-Man, un aire demasiado juvenil, algo aburrida y un protagonista que no convencía.

Pero lo cierto es que nos encontramos con un reinicio francamente bueno con un enfoque diferente al acostumbrado. Algunos elementos se respetaron, otros se modernizaron y las figuras se actualizaron lo suficiente para encajarlas en la época actual. El nuevo reinicio se enfoca mucho mas en la persona de Peter Parker, en sus inquietudes, en sus problemas y en su vida en general, lo que incluye ser Spider-Man y sus responsabilidades. No es tanto una pelicula sobre el superhéroe, sino de la persona que hay detrás de la máscara. Es un blockbuster con corazón “indie”, donde las relaciones y los personajes son el eje del film, y es ahí claramente donde la nueva versión triunfa. La pareja formada por Andrew Garfield y Emma Stone es estupenda, gracias a una química que se palpa en toda la película y que sin duda es uno de los mejores noviazgo que nos ha entregado el cine de superhéroes. La historia es sencilla, como cualquier relato de origen, pero está ejecutada de manera correcta, y el reparto en general es más que notable. Quizás lo mas flojo de la función es el villano, que no por ello malo, y que no hay demasiadas escenas de acción, algo que repito no es el objetivo del film.

‘The Amazing Spider-Man’ es una aventura refrescante, una revisión más que satisfactoria del héroe, donde los personajes son los protagonistas y los efectos especiales secundarios. Un película que no convenció a los fans del arácnido, pero que con el enfoque adecuado, se disfruta enormemente.

1. Hulk (2003)

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Llegamos al primer puesto de la lista y al más controvertido de todos. En una época donde los X-Men y Spider-Man eran las estrellas del cine de los hombres en malla, llegó la versión de uno de los personajes que tenia que aparecer obligatoriamente debido a su gran popularidad. De la mano de Ang Lee llegó al cine en 2003 el origen del Hulk, el antihéroe más grande de Marvel. Y su enorme físico fue tan grande como las criticas negativas que le llovieron de todos lados, hacia una película diferente, innovadora y que se desmarcaba totalmente de lo visto hasta el momento. Porque la primera intervención de la masa verde en el ámbito cinematográfico es, sin duda, la mas atípica película de superhéroes.

Ang Lee muestra su visión del personaje en una cinta donde los puños y las patadas se desplazan hacia un lado, para explorar la parte mas psicológica y profunda del monstruo. Con un estilo visual que busca la máxima fidelidad con el cómic, el director taiwanés hace todo un ejercicio de estilo, mezcla las viñetas con el sello del cine y hace una introspección tanto de Bruce Banner como de Hulk. Es un film totalmente diferente al que se puede esperar, un “Batman Begins” adelantado a su tiempo con la marca personal del director, en un retrato triste e incluso (casi) poético del monstruo verde. No es un producto perfecto, tiene algún que otro altibajo, pero es una propuesta arriesgada, valiente e innovadora con un resultado más que notable. Una visión que el publico no compartió, que esperaba con ansias sus raciones de tortas, furia y destrozos, y se encontró con una mirada mucho más intima del verde esmeralda. Hay unos cuantos momentos de acción, pocos pero muy bien rodados, que incluso en su clímax se permite hacer una metáfora de dos personalidades diferentes. Eric Bana cumple como Banner, sin llegar a las cotas de Ruffalo pero superando a Norton; Jennifer Connelly esta francamente bien y el resto del reparto cumple correctamente con su cometido.

El Hulk de Ang Lee es, probablemente, uno de los films mas infravalorados dentro del cine de superhéroes, una versión distinta que los espectadores en su mayoría no supieron apreciar. Un blockbuster de autor sobre un monstruo que destroza cosas, toda una rareza en el género y una producción llena de personalidad. No es el Hulk que necesitas, pero probablemente sí el que mereces.

Atención Marvel: Cinco aspectos para estar a la altura de Spider-Man

¿A la tercera la vencida? Eso deben pensar Marvel y Sony, y es por ello que la nueva versión del arácnido tendría que tener en cuenta algunos aspectos que sí hicieron bien sus hermanas mayores

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Han pasado 8 años desde el último film que dirigió Sam Raimi sobre el famoso superhéroe, Spider-Man 3, todo un éxito en la taquilla… y un fracaso entre la crítica y el público. A partir de ahí, y debido a algunos problemas con Raimi, Sony puso en marcha un nuevo reboot, una revisión más moderna de nuestro amigo y vecino que nunca llego a convencer al público, dejando más detractores que seguidores y que sumado a una recaudación más baja de lo que inicialmente se esperaba de “The Amazing Spider-Man 2”, ha derivado en la cancelación de la saga. ¿Que ha supuesto esto? Un nuevo reinicio, un nuevo Peter Parker (el tercero en 9 años) y el acuerdo entre Marvel y Sony para ver si a la tercera va la vencida y conseguir un hombre araña que dure mucho tiempo.

Tom Holland será el encargado de dar vida al superheroe y los retos no podrían ser más desafiantes: de no cumplir con las expectativas, la imagen de Spider-Man podría resultar bastante dañada entre el público, que puede cansarse de ver a tantos actores diferentes en un mismo papel en un corto periodo de tiempo. Marvel lo sabe, y es por ello que camina con pies de plomos en las decisiones que está tomando sobre el personaje arácnido, pero ¿de verdad las 5 anteriores entregas han sido malas? En absoluto, porque con mayor o menor suerte y con mejor o peor recibimiento, la verdad es que cada una de ellas nos han dejado cosas a tener muy en cuenta, y que por lo mínimo, esta nueva versión que se nos viene deberá de estar a la altura. Aquí te dejamos algunos aspectos claves que pensamos que Jon Watts (director de la nueva versión) debería tener en cuenta:

1. Un Peter Parker fusionado

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He de admitir que siempre he defendido a Garfield por su representación como Peter Parker. Nunca he entendido bien el por qué de tantas críticas, a lo mejor porque era una revisión modernizada, por la nostalgia a Maguire o simplemente porque nunca pudieron superar algunos que llevase tupe o anduviera con un skate por el instituto; pero la verdad es que Andrew lograba transmitir bastante bien algunos de los puntos fuertes del personaje: el uso reiterado de su inteligencia, su inseguridad con las chicas, el nerviosismo al hablar con alguien y una gran vitalidad. ¿Era perfecto? Por supuesto que no, porque al igual que Maguire, ambos tenían puntos fuertes y puntos bajos. En el caso de Tobey, este dotaba a su Peter Parker de un aspecto de pardillo que cuajaba fantásticamente con la idiosincrasia del personaje y que aportaba una humanidad y profundidad realmente elogiable.

Realmente, cogiendo un poquito de uno y otro poquito del otro tendríamos un Peter Parker muy apegado al comic: la inteligencia, el nerviosismo, el carisma y la facilidad de mostrar los sentimientos al público de Andrew (sin tener que estar llorando cada dos por tres) y la humanidad, la profundidad y el aspecto de nerd que le otorgaba Tobey. Esperemos que tanto Watts como Holland tomen buena nota del pasado cinematográfico de Parker.

2. Un Spider-Man a la altura de Andrew Garfield

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Si preguntásemos a los fans con que se quedarían de la saga The Amazing Spider-Man, probablemente una de las respuestas mayoritarias sería con el propio Spider-Man. Aquí realmente no hay mucha discusión, porque a pesar del más que buen trabajo que hicieron Maguire y Raimi con el héroe, lo cierto es que el creado por Webb y Garfield es lo más fiel que podemos encontrar hasta el momento en la gran pantalla. Con la primera entrega ya se vislumbraba algunos rasgos de Spider-Man que se acercaba bastante al de los comics, pero no fue hasta su segunda entrega que pudimos deleitarnos con ver al Spidey verdadero, al auténtico.

Los movimientos, los chistes malos, el sarcasmo, la manera de balancearse por las abarrotadas calles de Nueva York, las peleas,… todo, absolutamente todo olía y se veía como el superhéroe de los comics. Era como sacar las mismísimas viñetas y trasladarla a la pantalla, para hacernos sentir como si estuviéramos viendo un comic en movimiento. El Spider-Man de Webb era sin duda nuestro Spider-Man. No lo cambies Marvel.

3. Una novia como Emma Stone

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Criticada por abusar del romanticismo en exceso, The Amazing Spider-Man 2 fue duramente comparada incluso con Crepúsculo, opinión que aquí un servidor no comparte, a pesar del evidente azucarado romance que vivía nuestro Peter con Gwen. Pero lo cierto es que si algo puede presumir esta saga es de habernos dado a una de las mejores novias de superhéroes jamás vista en pantalla. Porque admitámoslo, Emma Stone enamora con su simple mirada. Su Gwen Stacy era divertida, inteligente, valiente y para nada ñoña (si Kirsten Dunst, esa va por ti), que multiplicaba exponencialmente sus virtudes gracias a una química fantástica con el Peter de Garfield.

Tan encantadora como realista, Gwen Stacy nos sedujo tanto como a Parker y su relación amorosa fue realmente muy bien tratada en la primera The Amazing Spider-Man, sin caer nunca en lo cursi o los recursos fáciles. No hay detalles todavía sobre si aparecerá Gwen o Mary Jane en el reinicio que prepara Marvel, pero si consiguen por lo menos transmitir una parte de todo lo que transmitía el personaje de Emma Stone (cosa verdaderamente difícil), nos daremos por satisfechos.

4. Unos tios con grandes responsabilidades

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Ya sabemos que no veremos los orígenes del superhéroe, por lo que podemos suponer que no veremos al tío Ben o al menos no durante mucho metraje. Dada la importancia que tiene en el devenir de Peter, deducimos que veremos a Ben Parker en algún que otro flashback, pero la que sí que tendrá algo más de protagonismo será la tía May como figura maternal. En este caso tiene un reto complicado Marisa Tomei, la elegida de Marvel para representar a la tía de Peter, ya que tanto la pareja conformada por Cliff Robertson y Rosemary Harris como la de Martin Sheen y Sally Field realizaron un gran trabajo, más allá de los gustos de cada uno.

A su modo y con diferentes matices, las dos parejas de tíos han cumplido sobradamente con sus responsabilidades en el cuidado de su sobrino, una a un estilo más a la antigua usanza y otros con unas figuras más modernas. El caso es que es que ahora tendrán que encontrar a los titos más responsables de todo el universo cinematográfico de Marvel, para estar a la altura de las otras versiones, porque ya sabéis “un gran héroe conlleva unos grandes tíos”

5. ¿Y qué hay de los villanos?

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Exceptuando algunas honrosas excepciones, la verdad es que los superhéroes muchas veces no han tenido unos rivales a la altura y una prueba de ello es el mismo Marvel, que ha tenido un camino irregular a través de sus películas individuales para tener algunos villanos decentes. Precisamente, lo que no le falta a Spider-Man son villanos y por suerte, ya hemos podido ver alguno representado bastante bien. Entre ellos, y el más aclamado entre el público ha sido el Doctor Octopus, encarnado por Alfred Molina y que nos ha brindado escenas memorables como la del atraco al banco o la pelea en el tren. Tampoco nos podemos olvidar de Dane DeHaan, que aun con su relativamente corto desarrollo en la última entrega del hombre araña, se las apaño para ser de lo más destacable del conjunto y dar vida a un Duende Verde que en sus escasos minutos hizo poner el mundo de Peter Parker patas arriba.

El potencial y la amplia galería de villanos de la que hace gala nuestro vecino y amigo hacen que sea toda una mina de oro para que Marvel pueda explotar, y así de paso reconciliarse con un aspecto del que no siempre ha salido airoso. Esperemos que tome el ejemplo de los dos nombrados arriba y no de otro más bien bochornosos, como han sido el Electro de Jamie Foxx o el Venom de Topher Grace.