Crítica ‘Training Day’: Los Angeles, drogas y… Denzel Washington

Training-Day

El género policíaco es sin duda una de las fuentes mas inagotables del cine. Nos ha dejado algunas grandes películas, muchas se han quedado en la mediocridad y otras han permanecido navegando entre las aguas mas discretas y decentes, y todo ello en un rango de presupuesto que va desde lo mas bajo a lo mas alto. Precisamente ‘Training Day’ podría haber encajado en ese término medio de films decentes, pero afortunadamente no es el caso. Y no lo es por una simple razón: Denzel Washington.

El film nos situa en los barros bajos de Los Angeles, donde Alonzo Harris (Denzel Washington), un agente de los Estados Unidos con más de 13 años de experiencia en el mundo de las drogas, deberá instruir a un policía novato en su primer día, Jake Hoyt (Ethan Hawke), quien aprenderá y se formara con su superior.

Como ya suele intuirse por su argumento, el film basa su eje en la dupla Washington-Hawke y ahí es donde reside su fuerza y sus escenas mas destacadas, cuando ambas personalidades chocan y sus principios se encuentran en una lucha en el que ninguno da su brazo a torcer. Denzel es la estrella del film (premiado con el Oscar a mejor actor en 2001), con un personaje lleno de matices, duro, violento, autoritario, y con todos los recursos necesarios para sobrevivir en los barrios mas bajos del país, pero que también es capaz de sacar su mejor cara cuando la situación lo requiere; todo un conjunto de aptitudes que lo realzan el potente carisma del actor. Juega con el público y lo confunde, nunca sabes hacia donde se va a dirigir y siempre tiene un salida, moviéndose como pez en el agua en calles donde la droga es el pan de cada dia. Y del otro lado se encuentra el contrapunto perfecto, un Ethan Hawke que cumple estupendamente y que nunca le pierde la talla a su compañero protagonista, que tratándose de quien se trata ya es mucho decir, y que fue reconocido por la Academia con la nominación a mejor actor secundario. Y es que si bien el agente Harris se encuentra en el borde de la legalidad, Hoyt esta en el extremo opuesto. Imponer la justicia, servirse de la ley para hacer el bien, realizar las cosas de la manera adecuada y guiarse sobre todo por la ética moral, son los principios del policía novato interpretado por Hawke, que logra transmitir acertadamente sus inquietudes y dotar sus acciones de una inocencia propia del primer día de trabajo.

Ambos personajes están desarrollados estupendamentes y su evolución, sobre todo en el caso de Ethan Hawke, es muy notoria. A ello se debe en gran parte a un muy buen guión, donde los diálogos estan francamente cuidados y resueltos con gran habilidad.

Es una lucha psicológica entre lo correcto y lo incorrecto, lo moral y lo inmoral y la determinación por comprobar o desmentir si el fin justifica los medios. Y este lucha que mantienen los dos protagonistas se traslada también a una escala mayor, poniendo en duda las acciones policiales, criticando la “ética profesional” y mostrando desde dentro la corrupcion instaurada en las altas instituciones. El director Antoine Fuqua acierta en jugar al despiste con sus personajes, llevándolos de un lado para otro y colocándolos en distintas situaciones para crear confusión en el espectador, y sin dejar muchas pistas sobre cuál será el destino de cada uno hasta su inevitable desenlace. Una resolución final, que si bien no es malo y está resuelto correctamente, termina dando una respuesta a los interrogantes que plantea film, lo cual desentona un poco con lo que es el resto de la película, que va dejando en el aire las preguntas para que fuera el espectador el que respondiera.

Lo cierto es que el film no reinventa el genero ni lo pretende, pero expone sus ideas de manera sólida y convincente a través de sus dos protagonistas, con un pulso tenso y una narración firme. Todo raya a un buen nivel, aunque nunca sin destacar de forma sobresaliente, pero es la brillante actuación de Denzel Washington lo que hace que el film de un salto de calidad y merezca su visionado por sí solo. Un buen retrato de los sitios más sucios de Los Angeles y las redadas de la droga, para una historia donde los principios y la realidad entran en conflicto, que se combina con un tono realista, sucio y medianamente violento que casa perfectamente con lo que cuenta.

Un thriller convincente e intenso, que sin ser una gran película, si es un entretenimiento sólido, que engancha y que te arrastra gracias a un Denzel Washington estelar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s